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La aversión católica hacía la masonería viene de mucho antes, Teddy Goldsteín (masón), en su libro 'La Francmasonería. Preguntas y respuestas', señala que el verdadero origen de la animadversión fue de orden político, Contrario a lo que señala la versión oficial que apunta a que el rechazo expresado por el Papa Clemente XII en su bula In " In Eminenti " de 1788, se debe a la aceptación por parte de la masonería de candidatos de diferentes religiones (lo que desmerecería la pureza' de la religión católica, además de mantener esta organización un secreto masónico, el verdadero motivo sería que la autoridad papal 'apoyaba a Carlos Eduardo, pretendiente al trono de Inglaterra, católico, refugiado en Roma y contrario al monarca reinante que era protestante".
Para entender esta argumentación cabe hacer la relación entre masonería y protestantismo, como entidades opuestos al catolicismo de la época aunque no necesariamente afines.
Goldstein especifica que la divergencia se mantiene en a actualidad, desechando que el Concilio Vaticano II hubiese promovido una mayor tolerancia de la Iglesia Católica hacia la masonería. Una declaración del Cardenal Ratzinger, Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, fechada 25 de Noviembre de 1983 y firmada por el mismo Papa Juan Pablo II, aclara que no ha habido ninguna modificación en la actitud de condena de la Iglesia Católica hacía la Masonería".
En consecuencia, argumenta Goldstein, los masones católicos (que los hay, como el recientemente fallecido cirujano Guillermo Crespo) siguen excomulgados.
Un ejemplo bien cercano de esta eterna diferencia, lo entrega el caso del actual Colegio de La Salle de Talca. Esta institución, creada al amparo de los Hermanos de La Salle (que para paradojalmente, al igual que la masonería, ha puesto especial atención en el servicio educativo), cambió su nombre en 1986. Antes, desde su creación en 1911, llevaba el de Liceo Manuel Blanco Encalada, nombre que aún puede observarse en una placa distintiva en el frontis del edificio. ¿Por qué el cambio? Sucede que Blanco Encalada fue masón, además por supuesto de un destacado marina y primer -aunque breve- presidente de Chile en 1826.

Los masones prefieren quitarle dramatismo a la discrepancia expresada por la Iglesia Católica, Jorge Navarrete, SEREMI de Economía, miembro de la logia Maule Nº 171, cita a Voltaire como ejemplo de una convivencia sana: 'Estoy en completo desacuerdo con tus ideas, pero gustoso daría mi vida por defender tu derecho a expresarlas". Quiere dejar claro que no hay recelo hacia el catolicismo, Es más, su esposa es católica al igual que su hija, A Camila, de 12 años, que estudio en colegio de religiosas, le dice que si abraza la religión católica, debe ser una 'buena' católica.
Navarrete ingresó a la masonería alas 21 años en Chillón (logia Tolerancia N0 12). Al paco tiempo se trasladó a Talca y acá fue unos de los fundadores de lo logia Maule Nº 171. Como todo masón que se incorporo a las filas, fue invitado por otro masón, debiendo someterse al ceremonial iniciático ya Pos pruebas de rigor. Luego vendrá la carrera masónica. Grado tras grado. Primero aprendiz, luego compañero y después maestro, completando la trilogia de grados simbólicos. A continuación los grados filosóficos (divididos en capitulares, filosóficos y administrativos), completando la no despreciable suma de 33 escalones.

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